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7/6/15

CERRAR FILAS CONTRA EL ESCLAVISMO ESTALINISTA


Diana Duque Gómez

Como lo han demostrado hasta la saciedad las encuestas, el país no quiere convivir con los asesinos de lesa humanidad de las FARC cuya ideología comunista, estaliniana, es esclavista y genocida. El hecho de que el gobierno Santos haya puesto en escena desde hace tres años un capitulante “proceso de paz” con esa minúscula subversión totalitaria, amenazando de muerte la libertad individual y la propiedad de los colombianos, lo hace culpable de alta traición. En estos tres años del mal llamado proceso de paz en La Habana, las FARC, en su necrófilo camino hacia la toma definitiva del poder, se han reorganizado, modernizando su armamento, consolidando sus territorios, sus narcofinanzas y sus múltiples negocios derivados del terror, el narcotráfico, la expropiación, la extorsión,  el secuestro, etc., además de haberse convertido en el centro de atención de todos los medios de comunicación, lo que fortalece tremendamente su imagen y su guerra irregular con su táctica de la combinación de todas las formas de lucha y, lo más aberrante,  las FARC han plasmado su atroz ideología en esos acuerdos.

15/4/14

DEMOCRACIA ELECTORALISTA : ESTRATAGEMA CONTRA LA LIBERTAD INDIVIDUAL Y EL ORDEN ESPONTÁNEO



Diana Duque Gómez


Afirma Erich Fromm que “la democracia constituye un sistema que crea condiciones políticas, económicas y culturales dirigidas al desarrollo pleno del individuo… consiste en acrecentar realmente la libertad, iniciativa y espontaneidad del individuo” (1).

Sin embargo, la imposición generalizada de una nefasta cultura de la dominación estatal -concepción totalitaria del mundo cimentada en el despojo de la libertad, independencia y soberanía del ser humano- ha traído consigo que Estado y democracia  se  asimilen  en   un  mismo  concepto, desenmascarando la inoperancia histórica de la democracia al permitir precisamente que bajo ese mistificado nombre se lleve a cabo la mutilación constante de la libertad individual, lo que ha desembocado en que la democracia pueda establecer el más completo despotismo. En palabras del filósofo e historiador Dalmacio Negro, “la enorme concentración de poder de los Estados actuales y los medios que emplean para ejercerlo hace ilusorias todas las libertades” (2) convirtiendo a la llamada democracia en el instrumento idóneo para imponer la esclavitud.

20/5/10

EL ORIGEN DEL PROYECTO SOCIALFASCISTA DE MOCKUS

Diana Duque Gómez

La historia de la humanidad ha sido la lucha del ser humano por conservar y ampliar su libertad individual y su independencia atacadas constantemente por toda clase de poderes autoritarios, siendo el mayor de ellos el Estado. Expresa el investigador e historiador Dalmacio Negro que “ser liberal en el sentido original exige oponer la libertad a la razón de Estado, pues significa, decía Leo Strauss, ‘practicar la virtud de la liberalidad’, confundiéndose ‘el hombre verdaderamente liberal con el hombre virtuoso’”(1). Porque es con la dinámica inmensa de su libertad individual y su creatividad que el ser humano despliega todas sus potencialidades constituyendo sociedades libres basadas en la cooperación natural, esto es, como dijera Hayek, en “el orden espontáneo y no en el orden por decreto”.

Mundialmente asistimos al reforzamiento del poder totalitario del Estado con sus diferentes ropajes, a saber, democrático, benefactor, comunitario, socialdemócrata, social de derecho, etc., y a la proliferación de fundaciones y de innumerables organizaciones que lo promueven colocando en inminente peligro de muerte la libertad individual.

El totalitarismo es una concepción política de la dominación total sobre el individuo y sobre la sociedad a través del Estado cuya característica fundamental es el monopolio de la violencia y de la expoliación para coaccionar, intimidar y expropiar. Nadie está a salvo del poder totalitario. En general, el totalitarismo es de izquierda (socialismo) o de derecha (fascismo) o una combinación de los dos (socialfascismo). En la actualidad, el totalitarismo plenamente consolidado es el abiertamente comunista como el de China, Corea del Norte y Cuba, donde la libertad individual y la propiedad privada están completamente abolidas.

Uno de los orígenes del movimiento mockusiano lo encontramos en una empresa alemana, GTZ, que ha logrado de manera muy eficaz adentrarse en los asuntos políticos de 130 países (2) para difundir el dogma social- fascista de “todo dentro del Estado, nada fuera del Estado, nada contra el Estado”. Esta ideología totalitaria del siglo pasado que hoy se presenta como una renovación de la política y con un disfraz altruista que propugna por la “legalidad”, la “paz” y la “educación”, “legitimada” por la fraudulenta democracia electoralista, pretende fortalecer al máximo el poder del Estado para sofocar cualquier manifestación de libertad individual y lograr un control estatal absoluto, tal como sucedió en la Alemania nazi, en la Italia fascista, en la Unión Soviética y como ocurre hoy en la Venezuela chavista y comienza a darse en casi toda América Latina.

La Agencia de Cooperación Técnica Alemana, GTZ, fue fundada en 1975 por Erhard Eppler, un sagaz político y exministro alemán, exnazi (3), perteneciente al ala izquierdista del Partido Socialdemócrata. Con la “cooperación” de esta agencia se desarrolló el movimiento creado por Antanas Mockus Visionarios por Colombia que hoy (2010) lo tiene como uno de los candidatos favoritos a la presidencia de Colombia por el Partido Verde, el cual fue fundado en 2005 por los reinsertados y amnistiados del M-19 Carlos Ramón González Merchán y Héctor Elías Pineda (4). Hace menos de un año, en junio de 2009, Antanas Mockus viajó a Alemania invitado por GTZ para asistir al Diálogo de Eschborn 2009 (5), un foro anual que realiza la GTZ desde 1998 sobre tácticas y estrategias políticas.

La encargada de coordinar la campaña presidencial de Mockus en las regiones, Viviana Barberena, “conoció a Mockus en 2008 mientras trabajaba para la Agencia de Cooperación Técnica Alemana GTZ, que colaboraba con el proyecto del movimiento Visionario.(...) A finales de ese año, Barberena dejó su trabajo en la fundación y comenzó a trabajar con el candidato del Partido Verde”(6). Cuando trabajaba para GTZ Barberena nunca ocultó su rechazo a la libertad individual. Por ejemplo, según el diario La Opinión, en febrero de 2009 en una reunión en Cúcuta con los alcaldes de diferentes municipios de Norte de Santander, Barberena vociferó: “El individualismo asfixia a los nortesantandereanos”(7). Como sabemos individualismo es la palabra peyorativa que se utiliza para atacar la libertad individual.

La GTZ que tiene más de 30 años de experiencia en Colombia mantiene estrechas relaciones con influyentes organizaciones colombianas de izquierda como el CINEP (8), centro de investigación y de información de la Teología de la Liberación, el sector marxista cristiano de la Iglesia Católica, y se ha introducido en nombre de la cooperación y la paz en muchísimos estamentos colombianos, públicos y privados, de derecha e izquierda, entre los que están casi todas las principales universidades colombianas como la Universidad Javeriana, la Universidad de los Andes, la Universidad del Rosario y la Universidad Nacional, etc. desde donde salió la llamada Ola Verde (Ver la película La Ola) y “coopera” en un sinnúmero de proyectos en todo el país (9). Entre las actividades de la GTZ y el CINEP se encuentra también la publicación conjunta de libros (10).

Recordemos que el totalitarismo de izquierda (en la época del estalinismo) en una operación de submarinismo dentro de la Iglesia Católica engendró finalmente en los años sesenta la corriente de la Teología de la Liberación con sus obispos, sacerdotes y comulgantes. Como señaló el informe-denuncia del cardenal Wyszynski, en 1963, “se trata, en suma, no de ‘liquidar’ a la Iglesia, sino de sojuzgarla y ponerla al servicio de la revolución comunista”(11). Revela Ricardo de la Cierva que “Alemania es un centro ideológico y financiero de los movimientos liberacionistas”(12). Uno de estos movimientos, la Iglesia Evangélica Alemana “es una poderosa iglesia con un gran poder bancario, basado en unas poderosas inversiones en los mejores bancos de Suiza, Austria y sobre todo Alemania... Lo que muy pocos saben es que de los fondos de la Iglesia Evangélica Alemana ha salido, en estos últimos treinta años, mucho marco alemán y franco suizo (hoy euro) para la Teología de la Liberación. (...) Precisamente ahora están en casi toda América del Sur en misiones de captación evangélica, y están invirtiendo y fundando misiones por toda América Central”(13). El presidente del sínodo de la Iglesia Evangélica Alemana es Erhard Eppler, el mismo que fundó la Agencia de Cooperación Técnica Alemana, GTZ, (14) de quien Leonardo Boff, una de las estrellas de la Teología de la Liberación, exaltó: “Hoy os presentamos un rebelde de primera calidad: Erhard Eppler . Es uno de los pocos intelectuales entre los muchos políticos alemanes”. Por su parte Herbert Wehner uno de los contradictores de Eppler en el Partido Socialdemócrata lo llamó “un pietcong”, una mezcla de fanático religioso (pietista) y guerrillero vietcong (comunista) (15).

En sus palabras, el postulado central de GTZ es “el fortalecimiento del Estado de Derecho (como hizo Chávez en Venezuela con una Constitución hecha a su medida. N. de la a.)” (16) del cual se derivan los fundamentos socialfascistas de la campaña mockusiana, sintetizados en frases programáticas como “reforzaremos la presencia del Estado en todo el territorio nacional”, “se consolidará el monopolio estatal del uso legítimo de la fuerza”, “la justicia por mano propia será institucionalmente perseguida y socialmente rechazada”. Con esto último se decreta de antemano el fin de un derecho humano primordial, el derecho a la legítima defensa individual y colectiva. Todo lo anterior quedó concentrado en el perverso slogan de “Legalidad democrática”.

Para rematar el programa mockusiano dice que “dos colombianos cualesquiera se reconocerán unidos por el deber de acogerse a la misma Constitución”, según lo cual los colombianos no se unirán como tales por su territorio, su historia, su cultura, su idioma, sus sentimientos, su espíritu libertario sino por la Constitución del 91, considerada por el M-19 como su Constitución (17).

Al respecto, en un documento titulado “18 años de la Constitución Política de 1991” Mockus y sus compinches firmantes se duelen de que la Constitución de 1991, la Constitución antiliberal del M-19, cumple “18 años durante los cuales se han hecho 28 reformas, algunas de las cuales han amenazado con desdibujar una de las más grandes conquistas democráticas de los colombianos (...) que contó con la activa participación de movimientos insurgentes recién incorporados a la vida civil (...) 28 reformas a la Constitución de 1991, muchas de las cuales amenazan el espíritu del consenso social, el pacto de paz, el Estado social de derecho...”. Y concluye: “Con el fin de recuperar el espíritu de la Constitución de 1991 y superar los factores de riesgo mencionados, hacemos un llamado nacional para ratificar el consenso como pacto de paz fundante del Estado social de derecho colombiano y preservar la Carta Política (del M-19. N. de la a.) como ley de leyes, a fin de (...) sentar las bases legales y constitucionales para la reconstrucción de un nuevo país” (18). Es decir, para refundar la República, una república social fascista.

La libertad individual de todos los colombianos se encuentra gravemente amenazada, como nunca, por el fascistoide contagio juvenil que se ha desatado en apoyo del candidato socialfascista Antanas Mockus. Este profesor, cuya formación primordial –que es la que recibe el ser humano hasta los seis años y que da lugar al subconsciente-, se formó en un hogar que por su origen lituano en su esencia nunca vivió una cultura liberal. En su epigenética, esto es, en la experiencia de sus ancestros, sólo han existido culturas autoritarias como el zarismo, el estalinismo, el nazismo y de nuevo el estalinismo hasta 1991.

La enfermedad de Parkinson que padece Mockus es consecuencia de su carácter. La nueva medicina tiene muy claro que detrás de cada enfermedad existe un factor emocional desencadenante. Louise Hay, una popular y reconocida investigadora de este tema, en su libro Sana tu cuerpo, establece la causa probable de la enfermedad de Parkinson: “Miedo e intenso deseo de controlarlo todo y a todos”(19).

Posteriormente el candidato Mockus continuó su educación bajo el influjo intelectual de diversos autores de estirpe autoritaria como Immanuel Kant, ideólogo del dogma estatista, el rechtsstaat, donde “la coacción constituye un requisito imprescindible para realizar la moralidad”(20); en el caso de Mockus la moralidad socialfascista. El resto de su preparación la adquiere en Europa y en el principal centro intelectual de la izquierda colombiana la Universidad Nacional donde fue rector y completó sincréticamente su ideología estatista conformada por ideas kantianas, marxistas, trotskistas, estalinistas, maoístas, fascistas, etc., de todo menos ideas auténticamente liberales. Por ello es preciso tener muy presente que el carácter social de los colombianos surge de las ideas liberales, ideas libertarias.

En la campaña presidencial del socialfascismo mockusiano, incluido algún “liberal” tránsfuga como Enrique Peñalosa, encontramos marxistas-estalinistas como Luis Eduardo Garzón; marxistas indigenistas como Sergio Fajardo, fórmula vicepresidencial; marxistas trotskistas como Salomón Kalmanovitz, principal asesor económico; marxistas nacionalistas como varios exmiembros del M-19 que hacen parte de la dirigencia del Partido Verde; etcétera.

El liberalismo clásico existe primordialmente para impedir los abusos del poder del Estado y sus leyes opresoras y para ampliar la libertad individual. Esta libertad es condición sine qua non de la verdadera creatividad. Sin libertad individual y creatividad ninguna sociedad puede prosperar y ser feliz. Con razón Aynd Rand, eminente pensadora liberal, señaló: “El secreto de la felicidad es la libertad. El secreto de la libertad es el coraje”.


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NOTAS:

1. Dalmacio Negro, La tradición liberal y el Estado. Unión Editorial, Madrid, 1995, págs. 31 y 32; 2. www.gtzparaguay.org/agenda2008.htm ; 3. www.worldlingo.com/ma/enwiki/es/Erhard_Eppler ; 4. http://www.lasillavacia.com/historia/3895 ; 5. www.visionariosporcolombia.com/apc-aa/view.php3?vid=123&cmd[123]=c-1-23 ; 6. www.semana.com/noticias-propuestas-y-perfiles/quien-rodea-antanas-mockus/138164.asx ; ; 7. www.laopinion.com.co/noticias/index.php?option=com_content&task=view&id=25130&Itemid=28 ; 8. Diana Duque Gómez, Una guerra irregular entre dos ideologías. Intermedio Editores, Bogotá, 1991, pág. 146 a 152; 9. http://notauniandina.edu.co/html/090119NuevosdirectoresenfacultadesdeCienciasSocialeseIngenieria_imprimir.php , www.cercapaz.org/index.shtml?s=a&cmd[11]=c-1-%27Con%20quienes%20trabajamos%27&als[MIGA____]=Con%20quienes%20trabajamos ; 10. www.cinep.org.co/node/411 ; 11. El nuevo clero, Ediciones Geo, Brasil, 1982, pág. 39; 12. Ricardo de la Cierva, La teología de la liberación desenmascarada. Plaza & Janes Editores, España, 1986, pág. 78; 13. www.contestandotupregunta.org/misteriosdelvaticano.html ; 14. http://library.fes.de/pdf-files/bueros/vifa-latam/c01-02513.pdf , http://es.wikipedia.org/wiki/Deutsche_Gesellschaft_f%C3%BCr_Technische_Zusammenarbeit ; 15. www.basler.denkantoesse.ch/pages/02_f.html ; 16. http://www.bogota.diplo.de/Vertretung/bogota/es/07EZ/WerWirSind/Institutionen/seiteGTZ.html ; 17. El Espectador, 18 de mayo de 2010, pág. 4; 18. http://www.transparenciacolombia.org.co/NOTICIAS/tabid/134/ctl/Details/mid/755/ItemID/165/Default.aspx ; 19. Louise Hay, Sana tu cuerpo. Ediciones Urano, Barcelona, 2007, pág. 54; 20. Dalmacio Negro, La tradición liberal y el Estado. Unión Editorial, Madrid, 1995, pág. 199.

Bogotá, 20 de mayo de 2010

26/4/10

MOCKUS : EL MUSSOLINI CRIOLLO

Para prosperar las sociedades modernas deben reemplazar la esclavizadora cultura estatista por la fértil cultura libertaria. La primera está basada en el poder monopolista y coercitivo del Estado y la segunda en la capacidad creativa, solidaria y liberadora de la sociedad civil.

En el mundo contemporáneo la ideología enemiga a muerte de la libertad individual y, por tanto, de la concepción libertaria, es el totalitarismo en sus diferentes grados y manifestaciones. El pensador Ludwig von Mises lo definió así: “El totalitarismo es la subordinación de la vida entera de cada individuo, de su trabajo y de su ocio, a las órdenes de quienes ocupan el poder. Consiste en la reducción del hombre a un diente de rueda de la máquina de coerción y compulsión que todo lo abarca (el Estado). Obliga al individuo a renunciar a cualquier actividad que no merezca la aprobación del gobierno. El totalitarismo mantiene al individuo sujeto de la rienda desde la matriz hasta la tumba... El Estado determina su trabajo, su dieta y sus placeres. El Estado le dice qué tiene que pensar y en qué tiene que creer”(1). El fascismo, una de las formas de esta ideología, “resulta de la tendencia del capitalismo monopolista a ‘organizar’ toda la vida social de modo totalitario”(2). El modelo clásico de fascismo es el italiano que dio inicio a su cruento y liberticida destino en 1920, cuando Benito Mussolini, el Duce, pronunció su famosa frase: “Todo dentro del Estado, nada fuera del Estado, nada contra el Estado”(3).

Hoy en Colombia, el candidato presidencial Antanas Mockus, al igual que Mussolini, quien también fue profesor, ha afirmado que su proyecto está centrado en la “cultura de la legalidad”, es decir, en la cultura estatista. Este planteamiento fascista ha sido persistente en Mockus. En un escrito en 2003 lo enunciaba claramente: “Cumplimiento irrestricto de la ley”(4). De esta manera el candidato Mockus ha dejado una intención manifiesta de fortalecer aún más el Estado mafioso colombiano. Cualquier rendija que le quede a la libertad individual pretende taparla, sometiendo al ciudadano a los designios de ese Estado expoliador y sus leyes. Mockus ignora impúdicamente lo que afirmara la filósofa Simone Weil: “La ‘máquina del Estado’ es opresiva por su misma naturaleza; sus engranajes no pueden funcionar sin moler a los ciudadanos; ninguna buena voluntad puede convertirlo en instrumento del bien público, no hay modo de impedir su opresión salvo quebrándolo”(5).

Lord Acton afirmaba que “la libertad es el supremo objetivo político”(6). “La libertad es un principio moral, enraizado en la misma naturaleza del hombre. Es, en concreto, un principio de justicia” (Rothbard). Por eso, la libertad individual, valor primordial del ser humano, sólo puede garantizarse en un sistema político justo, esto es, donde todas las leyes estén sometidas a la ética de la libertad, “pues sólo puede obligarnos lo que es justo, nunca lo que es legal” (Thoreau).

Por otro lado, la perversa afirmación de Mockus de que “estamos en una sociedad donde en parte todavía somos menores de edad”(7) nos recuerda que incluso Kant, considerado uno de los ideólogos del sistema estatista, esto es, la sociedad planificada por la legalidad impuesta por los dueños del poder económico o sinarquía, condenó esa ultrajante idea: “Un gobierno podría establecerse sobre el principio de la benevolencia hacia el pueblo, como la de un padre hacia sus hijos. Bajo tal ‘gobierno paternal’ (imperium paternale) los súbditos, como niños inmaduros que no pueden distinguir lo que les es verdaderamente útil o dañino, se verán obligados a comportarse en forma puramente pasiva y a depender del jefe del Estado. (...) Tal gobierno es el despotismo más grande que pueda concebirse”(8).

Como es evidente, el candidato Mockus, como cualquier Mussolini criollo, en todas sus declaraciones proclama la consigna fascista de “todo dentro de la ley, nada por fuera de la ley, nada contra la ley”. Sentencia que eufemísticamente está utilizando como eslogan de su campaña presidencial con la fórmula de “la legalidad democrática”.


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NOTAS:

1. Ludwig von Mises, Burocracia. Unión Editorial, Madrid, 1974, págs. 32 y 33; 2. Tom Bottomore, Diccionario del Pensamiento Marxista. Editorial Tecnus, Madrid, 1984, pág. 312; 3. Dalmacio Negro, La tradición liberal y el Estado. Unión Editorial, Madrid, pág. 231; 4. Análisis Político No. 48, enero-abril de 2003, página 9; 5. Simone Weil, Opresión y libertad. Editorial Suramericana, Buenos Aires, 1957, pág. 176; 6. Murray Rothbard, La ética de la libertad. Unión Editorial, Madrid, 1995, pág. 346; 7. El Espectador, 25 de abril de 2010, Pág. 42, “¿Del zurriago a la Palmeta?” de Carolina Sanín; 8. Tomado de Leonard Schapiro, El Totalitarismo. Fondo de Cultura Económica, México, 1981, pág. 48.

Bogotá, abril 26 de 2010